¿Y en la cama también hay gente así?



¿Y EN LA CAMA TAMBIÉN HAY GENTE ASÍ?

Cuando hablamos de intimidad, a muchos se nos eriza la piel e ideamos un ciclón de aventuras que nos van encendiendo todo el calibre prohibido.



Pero, ¿Cómo saber si nuestra estima es baja? Bien, aquí 4 aspectos a considerar:





LUZ APAGADA 


Hacerlo con la luz apagada, más allá del toque romántico, busca esconder esos detalles corporales (estrías, tamaños, celulitis y cicatrices) con los que, consciente o inconscientemente, no estamos a gusto y preferimos ocultarlos; no sabiendo que si ya estamos en la cama con esa persona, es porque justo así como somos, le encendimos. Entonces, ¿Es romanticismo o inseguridad?

Por cierto, estas personas que lo hacen con la luz apagada, casi nunca toman la iniciativa... ¿Casualidad? No, es causalidad. Si no nos sentimos seguros de nuestras cualidades, liderar nuestra vida íntima, no será nuestro fuerte ¡Revisa tus atributos y a esos, sácales provecho!

PREGUNTAS INOPORTUNAS


Quien sabe disfrutar de su intimidad, no tiene tiempo de hacer preguntas que resultan bastante fuera de lugar y menos, en plena acción. Interrogantes como: “¿Dime cuánto te emociono en la cama?”, ¿Te provoca mi cuerpo?”, ¿Crees que lo hago rico?”, en lugar de propiciar un ambiente intteresante, solo dejan claro que tu inseguridad es tu mayor lencería. ¡Aprende a leer el cuerpo de tu amante y así sabrás muchas cosas!

EXCESO DE COMPLACENCIA


Este punto es muy importante. A ver, nos puede gustar mucho la cama pero siempre habrá algo que no queremos experimentar (por razones de gusto, miedo o asco). Por tanto, querer complacer siempre en todo a la pareja, demuestra una actitud insegura. Muchos suelen decir: “es mejor dar en la casa, para que no busquen en la calle”, reafirmando que el placer en lugar de ser compartido, es dado por necesidad. No, si algo no nos gusta, tenemos derecho a expresarlo.



VANAGLORIARSE


Quien es buen amante, no necesita reafirmarse. Las ideas de grandiosidad, solo muestran una profunda baja autoestima, puesto que se necesita engañar o dominar al inconsciente sobre nuestra demanda de conocimiento o empoderamiento para sentirnos seguros. Una cosa es despertar intrigas y otra muy diferente, es rayar casi en lo narcisista.

En la intimidad, no existen patrones establecidos. Somos un infinito mundo de frecuencias en evolución, por lo que siempre es necesario ir desaprendiendo esos constructos, que nos inhiben crecer en el arte del amor y el erotismo, además de emprender en nuestro derecho al placer. ¡No lo olviden, es un derecho!

Recuerden que pueden escribirme sus experiencias, comentarios e inquietudes a través de [email protected] Y seguirnos en nuestro canal en Telegram t.me/Espacio_Intimo.

¡Feliz y divino fin de semana! Se me cuidan.





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